lunes, 8 de diciembre de 2014



Después de representar cada día como
una función, encuentro cada síntoma de
perdición frente al espejo
y ese sonido retumbante en el pecho,
cálido e insonoro para el resto del 
mundo salvo para mí misma.
Cada gota de sangre chocando contra
las paredes de mi piel en un impulso
électrico que active el pensamiento
último del vacío existencial.
Un cubo de palabras que guarde silencio
será en este versículo mi coartada,
mi testigo, cómplice pero no compañero
de viaje, en mi maleta de mano ya no cabe
nadie más.
Ni tan siquiera el peso de mi existencia o
tal vez, quizá, tal vez, la última firma a mi
paso que revele en un susurro mi
nombre o mi excusa. Quién sabe si sabrá
como el último beso.

miércoles, 8 de octubre de 2014


Espíritu errante, docente en el arte más puro
rondaba nuestra habitación descalzo y con mano de escarcha ataba tu espalda a mi espalda,
tu cara a mi cara, tu boca a mi boca
Perdía la noción del tiempo, y rebobinaba el alma en balada. Espectro surgido de lava, espectro de nada.
Sellaba en silencio la caricia de la palabra, la espada del guerrero,el fuego de la batalla.
Murmuraba en los sellos de la piel cada fecha en la que caducaba nuestro sueño arquitectónico de promesas inacabadas, erróneas, magulladas.
La única lógica de nuestra disputa, 
la ilógica del pensamiento, prescindía
de la filosofía y forjaba en secreto el pacto.
Tu lengua es un verso, la mía habla en plata.
Una firma, en un beso, es la condena y el candando; si tus alas me hicieran libre, mis pies seguirían andando.

lunes, 18 de agosto de 2014




 Llevo tanto tiempo siendo mi propia compañera
                que en la eterna imparidad que me define
he aprendido
a bailar conmigo misma
a hacer cena para uno
a ser mi único problema
y también mi solución
a contestar a mis preguntas
y no encontrar otras respuestas
a programar mis etiquetas
a estar desajustada en mis horarios de sueño
a ser un desastre, torpe, lento, constante
pero sobre todo
a leer tristemente las historias de gente
que se siente un poco menos solas que yo.


miércoles, 13 de agosto de 2014

La última cena





Bajo el ala negra de la noche
La ira, corrosiva, abre fuego a discreción
las rosas rojas abren mi pecho
inundando de lágrimas cada reloj
Y la rabia, descontenta, se abre paso sobre el plomo de mis venas
Justo en este momento que terminas
de devorar tácito lo poco que queda de mí.
Sólo entonces
en un lugar inóspito,
en la imborrable marca del silencio
Sentados los dos en esta mesa
Verteré mi sangre sobre tu copa
Compartiré mi veneno con tu veneno
Y consumiré mis llamas
en tu inefable y falaz existencia.

viernes, 1 de agosto de 2014





                                               Una mota de polvo contra el cristal
                                               Atravesada por la luz de la ventana
                                               Como dardos brillantes en el contraste
                                               Y aquí me encuentro completamente sola

                                               Una mota de polvo me encontró a mí
                                               Susurrante, sigilosa, entra en contacto con mis sentidos
                                               Se defiende constante al azar vaporoso del aire
                                               Entra descalza en mi espectro de visión
                                               Cuando estoy completamente sola en mi habitación

                                               Pocas cosas me separan de ella,
                                               No es sólo una mota de polvo, es mi deletadora
                                               Extraviada en mi memoria, cruel emprendedora
                                               de mi propia insatisfacción, es diminuta e invisible
                                               Es común y depredadora, es incesante en el azar
                                               Porque a estas horas sólo me acompaña la soledad

                                               Ata despacio mi propia inexistencia antes de que
                                               una flecha, cualquiera, disparada por la luz la atraviesa
                                               En mi orgullo herido de envidia, o de tristeza
                                               Atabiada con el recuerdo, forajida de su propio destino
                                               Aquí, en mi cama, late inconstante mi inexistencia
                                               Aquí, en mi habitación, sólo estoy yo
                                               No hay nadie más, sólo yo, en mi habitación

                                               Una mota de polvo va a colisionar con mis pestañas
                                                Indecisa de su destino, va a morir en mi espectro de visión
                                                ¿Eres tú aquella mota de polvo?
                                                No parece nadie preguntar
                                                ¿Acaso eres como yo?
                                                Ella no parece musitar
                                                Mi identidad itinerante va a enmudecer, cuando esta pequeña
                                                mota extinga su vida. No nos volveremos a ver.
                                                Hoy más que nunca, en esta habitación, me encuentro sólo yo.


martes, 22 de julio de 2014

Inventario de nostalgia





1:-Las cartas escritas a mano, largas o cortas, la caligrafía personal de un emisor, la espera, el olor, el tacto, la tinta derrochada y emborronada por las lágrimas. El valor de guardarla como reliquia.
2:- Los vinilos, la elegancia de un baile, una conversación a susurros, la risa cómplice, las miradas furtivas. Frank Sinatra dedicado a una noche eterna, cercana y onírica.
3:- Videocasets, las listas de canciones, las canciones dedicadas, elegidas canción a canción para alguien en qué pensar cuando las escuchas, el intercambio de baladas lentas, de sonidos fuertes, de recuerdos pasajeros en el tiempo, pero no en la música.
4:- Los diarios como relato histórico olvidable, como encuentro con uno mismo. Espejo de los propios fantasmas y demonios, testigo silencioso a las palabras y el recuerdo, dejarse llevar por un relato subjetivo.
5:-La radio acompañando las largas mañanas con sabor a café. Una extraña compañía, una serena percepción del momento, la tranquilidad de disfrutar del momento a solas con una voz familiar.
6:- Los antiguos medios de transporte, el encanto de la lentitud, la incorregible obligación de disfrutar el paisaje. Llenar el canasto de la bici de flores, comenzar a pedalear lejos, muy lejos. El sonido del mar.
7:- Juegos de mesa, arcaicos, antiguos, ocultos. La diversión en algo simple y creativo, la tendencia a evitar los finales, la viva complicidad.
9:- La desteñida naturaleza captada por una polaroid, repiquetear piedras en el agua, recoger flores y conchas en la arena, improvisar un campamento, envalentonar las intenciones de acercamiento.
10:- La sutil sensación de paz, un murmullo constante que alivie la fatigosa premura de la imparable vida cotidiana, disfrutar cada detalle como si olvidaras cada día que ya lo habías visto, abrazar sin tener en cuenta el qué o a quién. El estúpido caso de alguien que se dejó llevar por la nostalgia.




miércoles, 28 de mayo de 2014

Oda a una compañera de piso


No hubiera nunca pensado que el sonido de la puerta al cerrarse cuando te vas se me haría el sonido más agradable que eras capaz de producir. Supongo que a estas alturas empatizo cada día con cada mueble que decides maltratar sin pudor ni respeto por horario alguno. Pero lo que más me inquieta es el estado de tu mandíbula cuyo crujir puedo apreciar desde mi pequeña habitación siempre que decides alimentarte. Y querida, déjame decirte algo, he decidido expropiar tus maletas de mi habitación, las cuales colaste sutilmente el primer año de convivencia, utilizando mi zulo como tu almacén personal siendo tu habitación el doble de grande. Apenas quiero recordar las veces que has decidido tirar mi café y negarlo en mi cara después como apenas me cuesta identificar la risa falsa que te sale por las comisuras. Estaba de acuerdo contigo con cada queja que emitiste sobre nuestra compañera hasta que irremediablemente vuestras risas me rompieron una mañana festiva en la que dormía plácidamente. Has creado tu propia jerarquía entre tu ropa y la mía aquel día que decidiste desahuciarlas de la lavadora y colocarla sutilmente en una bolsa de basura.
Lo más divertido es que tu hipotética superiodidad intelectual se ve frecuentemente traicionada por tu lengua, al igual que tus acciones por tus palabras. Más que un insulto a mi inteligencia, la sumo a una evidencia de la carencia de la tuya cuando decides utilizar mis cosas sin mi permiso esté o no yo presente y dejar que otros las usen. No es tanto rencor lo que te guardo sino desconfianza. En el fondo, te comprendo, siempre fuiste una anarquista que negaste la autoridad que se auto-proclamaba aquello que llamamos contrato. Ahora que, debido al terrible suceso del robo de este verano tenemos candado en las puertas me siento más segura, porque mis enemigos aguardan bajo mi mismo techo. De alguna manera, así también protejo mi pequeño refugio de cuatro paredes, siempre demasiado caótico y ninguneado por su escaso espacio, pero desde el cual, tengo la certeza, se oyen mejor las gotas de lluvia cuando cae una tormenta.


viernes, 9 de mayo de 2014

El último aliento.


Ahora que la musa ha decidio columpiarse en su traicionero letargo, ahora que ella es capitana incontestable de mis horas muertas, ahora, es ella la única dispuesta a desafiar mis verdades, mis estándares, mis certezas.
Sólo cuando mi imaginación es más grande de lo que puedo soñar y corre descalza rápida como la pólvora, es entonces cuando descubro que he perdido la capacidad de construir algo tangible de algo tan efímero y que para hacer algo de valor habría que exorcizarme las palabras recitando en verso algún diccionario. El cerco se aprieta más contra la garganta de una musa desesperada por gastar su último aliento en un grito de ayuda. Cada golpe del teclado es sólo el eco imperturbable de la sublime locura que cabalga a lomos de una libertad con alas más grandes de la que estas dos pequeñas manos puedan abarcar. Lo que antes me parecían mariposas, ahora tan muertas como el latido, parecen vulgares polillas que se ven reemplazadas por majestuosas víboras sedientas de sangre y dipuestas a tomarle el pulso a estas tristes letras. Los antiguos regueros de tinta son como veneno ardiendo que da de beber al corazón de la musa, tan rota y tan perdida en el silencio indecoroso del tiempo. Y en las profundidades de ese bosque de horas, se saborea un olor que se presenta familiar: la última botella bajo la luz de una lámpara, terriblemente derrochada en emborrachar a esa escarchada embajadora que es mi musa y así convertirala en la mejor y peor de las Górgonas. Preparada ante cualquier caprichoso sacrificio del papel, mi forajida fugitiva empuña su arma para abrir una batalla personal contra la alienación, el silencio, la desaparición.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Sonetos de Shakespeare traducidos por mí.

XX
Un rostro de mujer trazado por la propia mano natura
Tienes tú, dueño dueña de mi pasión
el gentil corazón de una mujer, mas no conocido
por deambulante cambio, así como es costumbre de mujeres falsas.
Ojos más brillantes que los suyos, menos falsos en veleidad
Cubre de oro el objeto al que contempla;
Hombre en apariencia, toda apariencia que bajo su control
roba los ojos de los hombres y maravilla el alma de las mujeres.
Y como mujer fuiste tú primero creado,
hasta que la naturaleza, mientras te forjaba, cayó prendada
y con lo que sumó me privó de ti,
al añadir una cosa para ningún proposito mío.

Pero desde que ella te dotó para el placer femenino
Mío es tu amor y el uso de tu amor, su tesoro.

CXVI

No sea yo el que a la unión de espíritus leales
admita impedimento. No es amor el amor
que altera cuando encuentra alteración,
O cede con el que cambia para cambiar.

¡Ah, no! Es una señal siempre fija
visible en las tempestades y nunca perturbada;
Es la estrella para todo barco errante,
Cuyo valor es desconocido, aunque su altura es mensurable.

El amor no es esclavo del tiempo, aunque sus mejillas y rosáceos labios
Caen dentro de la curva brújula de su guadaña;
El amor no se altera con sus breves horas y semanas,
Sino que resiste incluso el abismo de la muerte.

Si esto un error fuese, y se me probara
Yo nunca escribí, ni jamás hombre alguno amó.







sábado, 26 de octubre de 2013

La torre del arlequín I



No hacía mucho tiempo que mi padre había muerto cuando tuve que quedarme sola con mi madre. Pasaba los días encerrada en la humilde casa de roca caliza mientras mi madre trabajaba para pagar una hogaza de pan y quizá algo de carne, si había suerte, que llevarnos a la boca. Teníamos unos estorninos pinto sobre el ventanal del patio, los cuales estaban adornados con algunas flores amarillas que se regaban con la abundante lluvia tan habitual en aquella parte de la isla. Vivíamos en una pequeña villa costera, a tres o cuatro leguas de la ciudad mercantil del estado. Hacía algo de tiempo que había dejado la enseñanza en pos de guardar la casa, pues mi madre aún sentía viva la tragedia acometida por mi padre y por ello me guardaba en casa como el último tesoro que le quedaba sobre la tierra. Como mi querida progenitora llegaba tarde de su trabajo, solía distraerme jugando en los riachuelos de la colina o repiqueteando las piedras en el agua de los molinos que tenían algunas casas para moler el trigo. Agudicé mis conocimientos gracias a un viejo ermitaño que acumulaba por cientos de miles los libros en su casa y muchas veces, me intercambiaba uno por el simple regalo de mi compañía. En aquél momento del año, las noches se hacían muy oscuras y como la neblina se hacía densa como las entradas del mismísimo infierno, corría yo a casa antes de que apagasen los candiles que prendían en los caminos y aguardaba inquieta la llegada de mi madre. Una tarde grisácea salíamos las dos rumbo hacia la ciudad en busca de provisiones para la semana. Algo de comida y mantas que pudieran asegurarnos un mejor paso del solsticio invernal. En un despiste tonto e inocente, cuando creía que mi madre no miraba, me distraje paseando la mirada por las gacetas de los kioskos y encontré en uno de ellos, cuyo nombre era exquisitamente incierto, la breve noticia de la llegada de un conocido pillastre, embustero y algo estafador cazador de fortunas. Quizá era una simple rata de la Guardia Libertaria pero aún así, su rostro dibujado me inculcó una misteriosa fascinación, tan impropia de mí, que agasajó mis más racionales sentidos.

Sorprendíme a mí misma semanas después buscando inexorablemente cualquier noticia, información o rastro que me llevara a saber de él. En cierto sentido, le tenía miedo. Había oído sobre su particular "caza de brujas" la cual le daba grandes ingresos y de sus "hazañas" en su itinerante marcha por la isla en busca de nuevas cabezas que mandar a la horca. Supongo que mi curiosidad por saber qué puede llevar a un ser humano a realizar tales actos me impedía ver lo que en realidad era el motivo de aquel cuativador pensamiento que rondaba mi cabeza: me atraía. Negaba a mí misma una y otra vez la posibilidad, pero en el fondo era innegable que me gustaba la leyenda que se había forjado y como sus ojos castaños, su barba oscura y su pelo salvaje habían tomado una parte de mi corazón al ver su rostro en aquella gaceta. Se había rumoreado que pasaría tiempo por la provincia y que algunas personas le habían visto deambulando por los caminos, a veces buscando un caballo con el que hacer su trayecto más corto.
Ya a mitad de semana, corrí en mi habitual rutina a visitar al ermitaño, que se hacía llamar Gary Robert aunque yo misma dudaba de que ese fuera su verdadero nombre. Fue él mismo quién me puso en contacto con el forajido, aquél que desde entonces comencé a llamar por su nombre: Adam Corbirock.





viernes, 18 de octubre de 2013

Verso a Verso conquistamos la noche.

                                                Amo; y no soy correspondida.
                                           No soy correspondida; y sigo amando.
                                                Descorcha en un llanto mi pena
                                           Que a mis ojos cubre como un manto.
                                                Es triste y desoladora la espera...
                                                   Incesante, yo sigo caminando
                                           Porque amor y soledad es condena
                                           Porque amor y soledad deriva en llanto
                                           Encontré tierra firme en mi destino
                                           Cuando iba a la deriva navegando
                                           Unas manos vacías a mí tendidas
                                           Y en cada faro de guía, yo esperando.



                                          Negros los ojos, negro el cabello
                                          Negra es la noche en el cementerio
                                          Blanca la luna, blanca la estrella
                                          Blanco la escarcha en el vestido de ella
                                          Dormitaba tendida sobre la tumba
                                          Y despejando sus manos de los guantes
                                           Esperaba, taciturna, a su amante
                                           Con tenaz esperanza que no derrumba
                                           En la neblina espesa de aquel paraje
                                           Encontraron un lugar que guardaba su sino
                                           Y buscaban sus labios, mutuos, anhelantes
                                           Como un ángel que teje su lino.
                                           Los Dioses del cielo dan testigo
                                           De cómo lo etéreo se hace palpable
                                           El viento descubre la escritura
                                           En la tumba aparece su nombre.



jueves, 19 de septiembre de 2013

Grandes mujeres de la historia: I:- Safo de Mitilene (ca.650/610 a.C. - 580 a.C.)


Nacida en la isla de Lesbos, hija de una familia oligárquica, Safo es una aclamada poetisa griega. Funda una escuela para mujeres llamada "Casa de las servidoras de las musas" donde se les enseñaba a recitar poesía, cantarla y realizar coronas de flores. Por los poemas compuestos por Safo, tuvo relaciones con alguna de sus discípulas, no como orgía, sino como relación personal. Lo trascendental de esto es que la homosexualidad estaba aceptada entre los griegos siempre que se tratara de dos hombres, puesto que la mujer era un ser imperfecto y era lógico que el hombre buscara esa perfección en otro hombre. El término lesbiana procede del nombre del lugar "Lesbos". Es descrita como una mujer femenina, natural y muy espiritual, siempre en contacto con lo terrenal y lo divino, especialmente con Afrodita. La leyenda cuenta que se suicidó lanzándose al mar cuando su amor por Faón, enamorado de Afrodita, no se vio correspondido. Otra versión de un poema afirma que Safo llega a la ancianidad sin poder amar debido al rechazo de una de sus alumnas. Ovidio la convirtió en el único personaje real de su obra "Heroínas" como protagonista de una carta de amor a Faón.

Igual parece a los eternos dioses
Quien logra verse frente a ti sentado:
¡Feliz si goza tu palabra suave,
Suave tu risa!
A mí en el pecho el corazón se oprime
Sólo en mirarte: ni la voz acierta
De mi garganta a prorrumpir; y rota
Calla la lengua
Fuego sutil dentro mi cuerpo todo
Presto discurre: los inciertos ojos
Vagan sin rumbo, los oídos hacen
Ronco zumbido.
Cúbrome toda de sudor helado:
Pálida quedo cual marchita hierba
Y ya sin fuerzas, sin aliento, inerte
Parezco muerta
(Tr:Marcelino Méndez Pelayo)

lunes, 2 de septiembre de 2013



5 de Marzo:
Son las doce y vuelven a comenzar los interrogatorios. No sé cuántas veces tendré que rechazar sus preguntas con evasivas y silencios secos. Ayer me trajeron el formulario. Lo dejaron sobre la mesa y sólo tuve que leer las preguntas de reojo para empujar aquella plaqueta lo más lejos que pude de mí. No sé mucho más y sobre todo, mucho menos de cuánto durará esto.

17 de Marzo:

Esta me han encontrado de rodillos junto a la mesa y con las palmas de la mano juntas. Si realmente me conocieran lo último que pesarían es que estoy rezando o pidiendo clemencia. Pero ni siquiera creo en Dios. Trato de buscar con todas mis fuerzas una salida o un atajo que desate mi entendimiento y me ayude a escapar de mi situación. Sin embargo, si Dios, Buda o Alá estuvieran en alguna parte, ¿por qué iban a escuchar mis gritos de desesperación? Probablemente se perderían entre el clamor silencioso que acude a una divinidad inexistente para que les ponga un plato de comida o algo de beber. No los juzgo, es más, llego a entenderlos. Yo también he buscado un refugio en mi imaginación que me libere momentáneamente de los problemas o, más ciertamente, me ayude a engañarme.

22 de Marzo:

El azar jugó una mano conmigo y dejó entrar algo de luz en mi calabozo. Entonces él vino a visitarme y descolgó sobre mí una de sus miradas lastimosas, justo esas que tanto odio y precisamente esas las que hacen que me tiemblen las piernas. Intenté pasarle una nota cuando nos dimos la mano. Arranqué la esquina de la hoja de uno de los tantos libros que me permiten tener conmigo y que, a día de hoy, son mi única compañía. Escribí "esto no tiene nada que ver contigo, mi lucha es conmigo. Mi lucha es con ellos." y en el fondo, espero que lo entendiera y más importante, aceptara. He intentado muchas veces dejarle notas de la misma manera y con el mismo método para dejarle saber cosas que no me atrevo a decirle personalmente. Pequeñas grandes cosas en las que él es completamente el director. Sin embargo, a decir verdad, no es el coraje lo que me falla sino la inequívoca certeza de que me tacharía de loca si decide leerlo. Y no estoy dispuesta a que me arrebaten mi cordura después de haberme arrebatado la libertad.

2 de Abril:

Ha habido disturbios en las celdas del sótano. Aún no sé que ha pasado y sin embargo me temo lo peor. El "viejo" ha comenzado a tocar la armónica mientras suelta su retahíla de citas célebres de todos los tiempos, de las filosóficas y las catastrofistas, el peor augurio de muerte. A través de su camisa se le notan los huesos desgastados y secos, la piel paliducha y tan fina que parece disuelta en agua. No puedo evitar pensar en si yo acabaré así de continuar aquí el resto de mis días. Tampoco lo sabré a ciencia cierta, llevo sin encontrar mi rostro en un espejo casi toda mi estancia aquí- Es tanta que ya hasta la memoria comienza a fallarme. Empiezo a dudar de mí.


miércoles, 7 de agosto de 2013

La inspiración siempre te pilla trabajando


Parece ser que hoy en día las musas griegas han cambiado la toga por un par de pantalones vaqueros. La inspiración es esa locura divina y ramera que se vende al mejor artista por un periodo limitado de tiempo. No sabía que era de la mía hasta ayer, cuando decidió golpearme en la frente en mi habitual rastreamiento de entretenimiento por la red. Sin embargo, mi pequeña creatividad decidió adaptarse a una caprichosa rutina que sigue a placer, porque ella no se casa con nada y menos con nadie. Las situaciones más habituales de sorprenderme son, por orden de menor a mayor transcendencia:

3:- Cuando voy en transporte público. A mi musa interior le parece divertido divagar sobre temas filosóficos mientras miro como una perturbada y con ojos de evidente inestabilidad mental a las personas que tienen la mala suerte de compartir transporte público con mi persona. Es importante señalar que en realidad en lo que menos pienso es en lo que estoy viendo, de hecho, el sentido de la vista es el menor participante en mi pequeño foro político interno ( y no tiene nada que ver que sea miope hasta decir basta). Pero es increíble que el peinado de una señora mayor pueda llevarme a pensar en cómo los díctamenes estéticos de esta sociedad nos fijan unos límites muy marcados. A veces me recuerdo a Youtube, cuando buscas un vídeo sobre algo y acabas metiéndote en un círculo tridimensional que te lleva a ver vídeos de gatitos o de cualquier chorrada que no tiene nada que ver con lo que andabas buscando. ¿Qué más da?

2:- La hora de dormir. Científicamente está comprobado que el cerebro es un cabrón. Es así, amigos, aunque seas puritano de pensamiento, tu cerebro siempre acechará para liártela. Él te conoce mejor que nadie y sabe cómo y cuándo hacerte daño. Sabe que estás aburrido y no te proporciona nada con el qué llenar las horas pero a la hora de dormir: BOOM, toma dosis de cosas increíbles e ideas inimaginables que luego te hará olvidar a la mañana siguiente. O cuando te recuerda hechos vergonzosos cuando no vienen a cuento. Si es cierto el dicho de "mantén a tus amigos cerca, pero a tus enemigos mucho más cerca" ese pequeño cabrón te sabeoteará desde donde nadie más podrá: desde dentro.

3:- Épocas de exámenes. ¿En serio? ¿Era eso necesario? Pues sí, justo cuando te estás jugando el curso universitario y el gobierno estrangula subiendo las tasas, a la inspiración le da por jugar al pilla-pilla. A veces pienso que es una espía del gobierno en un complot porque no me saque la carrera. Algún ejemplo de las cosas que me distraen de mi buena voluntad como ciudadana estudiantil y mejor persona:

* Estar estudiando la historia de algo, que una palabra me recuerde a las focas. Pensar en las focas y preguntarme cómo mierda se reproduce una foca. Buscarlo en google. Acabar tragándome documentales sobre focas. Suspender con sabiduría.

* Poner música para ambientarse. Entretenerte con la música y no concentrarse. Buscar la biografía del artista. Encontrar más canciones que no habías escuchado. Escucharlas y buscar la letra. Descargársela. Suspender con ritmo.

* Empezar a recitar la lección. Fijarte en el polvo que tiene la mesa de estudio. Darse cuenta de que más que vivir, cohexistes con un montón de porquería propio de un zulo. Buscar productos de limpieza y ordenar y limpiar a fondo tu habitáculo.Encontrar cosas que creías perdidas. Suspender con pulcritud.

* Pensar que diez minutos de descanso te vendrán bien para despejar la mente. Ponerte a jugar a un videojuego. Que los diez minutos se conviertan en una hora. Que esa hora coincida con la hora de cenar. Prepararte una cena cuya base es calórica y con cantidades industriales de cafeína y derivados. No te da tiempo de estudiar. Suspender con insomnio.

* Volver a las andadas. Planear lo que hacer después de los exámenes. Buscar información. De paso, te entra la inspiración y escribes una copla en pentámetros iambicos. Ponerle letra. Hacer una lista de cosas que hacer antes de morir. Intento de suicidio al saber tu suspenso. Suspender con dignidad.



Esto es todo por hoy, amigos. (Se oye al pájaro loco)


sábado, 20 de julio de 2013

Dorada balada de otoño



La rueda de la bicicleta cruje las hojas secas caídas al suelo en un otoño largo y dorado. La cadena rompía el silencio de la madrugada con su sonido metálico, como un chasquido desafiante al viento. Pasos acompasados al lado del vehículo, arrastrando un incesante pesar en su lucha contra el asfalto. No hace un calor que derrita los huesos. Tampoco el frío le congela los pensamientos. Y sin embargo, se encuentra vagando por las calles con la única compañía de su bicicleta y sus sordas cavilaciones. Pensar en nimiedades, las preocupaciones son aplazadas por momentos que no le impidieran percibir lo que le rodeaba. A medida que se acercaba a las grandes casas con jardín delantero del barrio residencial, se percibía la melancólica melodía de un piano. Un sonido triste y conmovedor que distraía a sus sentidos de sus pensamientos y del ruido natural de sus pasos. Se asomó a través de la verja de la casa y se apartó el ya largo flequillo castaño que cubría sus ojos. Una muchacha a contraluz tocaba con sus largos y flexibles dedos lo que parecía ser un gran y bonito piano. Parecía concentrada, aunque él sólo podía distinguir su perfil en las sombras y un pelo largo atado en una trenza que le caía por la espalda. Tocaba distante y a la vez, entregada. Desvalida y fuerte, con coraje y tristeza, con deambulante persuasión. Y ahí se encontraba él, dejándose llevar por una escena digna de la postal de cualquier estación de tren.  No sabía mucho de música, sin embargo le pareció que, por un instante, aquello era un mensaje codificado del destino. Aunque no creía en las casualidades ni en los caminos predeterminados, aquella música incesante retumbaba en su pecho, encendiendo una hoguera de fuego eterno. La noción del tiempo comenzaba a diluirse en los compases y el letargo del otoño bostezaba como protesta al despertar de la mañana. El eco de aquella canción resonaría para siempre y el sabía que después de aquello buscaría la manera de volver a escucharla, cada mañana, cada tarde y cada día del resto de su vida. En pocos momentos, los dedos de la chica se detuvieron firmes para darle un broche de oro a la melodía y terminar aquella sinfonía de amanecer. En un segundo se cruzaron sus ojos y bastó tan sólo ese instante para enlazar el pensamiento.
Él reanudó su camino.
Ella guardó las partituras.
El viento volvió a arrastrar las hojas muertas de los árboles.


viernes, 12 de julio de 2013

Adaptando a un peculiar erudito




Tras leer la famosa obra de Mary Shelley y contrastar con la película, concretamente con la de 1931, sólo me queda hacer justicia a uno de los seres literarios más famosos y sin embargo, peor adaptados. No estoy diciendo que la película sea mala, simplemente estoy tratando de matizar que como adaptación (si es que trataba de serlo) es francamente un insulto a la destreza de la escritora.
Si bien, la película no sigue en absoluto la estructura marco de la novela, tampoco sigue la línea argumentativa de la misma. Ni siquiera los personajes son una sombra de lo descrito en la obra. Para empezar, no entiendo el cambio de nombre del Doctor Víctor Frankenstein por el de Henry, amigo del protagonista. Tampoco llego a vislumbrar cuál era la intención del director al darle tal absoluto protagonismo al padre y la prometida del doctor, restándole verdadera importancia del propio monstruo. Elizabeth, la prometida, sigue el patrón de mujer pasiva que caracteriza a todas las mujeres dentro de la novela. En ella, simplemente se sienta a aguardar su destino, bien sea esperar el regreso de Frankenstein o bien toparse con la muerte ante sus propias narices. Sin embargo, en la película podemos ver todo lo contrario; una mujer que sale a buscar a su futuro marido en lugar de sentarse a esperarle en el diván. Frankenstein padre capta la atención en la película por tener un carácter fuerte y añadir cierto toque cómico a la misma, pero realmente, en el libro es tan sólo una pincelada, un personaje secundario que cumple su función como tal.
Pero me voy a centrar en el peor perjudicado de todos: la criatura. El monstruo es retratado en el film casi como un animal salvaje y asustadizo, incapaz de razonar. A veces, se comporta como un niño que trata de descubrir el nuevo mundo que se le abre sin manual de instrucciones, algo que se puede ver perfectamente en la escena con la niña Mary. Pero, ¿es realmente el monstruo un incapaz agresor y una instintiva criatura?

En absoluto. En la famosa obra de Mary Shelley podemos contemplar a una criatura que tiene tanto de humano como cualquier otro personaje. Explica su situación a su creador, cuenta sus progresos a la hora de sobrevivir después de su marcha e incluso "justifica" las razones de sus asesinatos, pero lo más importante: el sentimiento de soledad desembocado por el rechazo que ejerce en la sociedad debido a su aspecto. El monstruo es inteligente y lo demuestra, no sólo contando los hechos de manera cronológica, sino por ejemplo, cuando distingue qué plantas comer y cuáles no tan sólo observando el comportamiento de los animales. Intenta integrarse en el medio que le rodea mediante la observación y la imitación de aquellos a los que ve como sucede con la familia de campesinos. Incluso llega a sentir compasión y deja de robarles comida cuando se da cuenta de que apenas pueden llegar para mantenerse. En sus claros intentos de socialización, hace un acercamiento a aquellos que observaba y trata de integrarse pero su aspecto es el peor de los inconvenientes. La única solución que llega a pensar es pedir, bajo amenazas eso sí, a su creador una compañera igual que él que pueda entender su situación y remediar su soledad. Todo este contexto y todos esos capítulos de una perfecta narración por parte de la criatura nos hace vislumbrar su punto de vista y, al final de la obra, poder vaticinar que el verdadero monstruo es el Doctor y la sociedad que rodea a su producto. Su agresividad es sólo una reacción a la acción de rechazo que le es impuesta. Investigando un poco es fácil ver trazos autobiográficos de la autora en el libro; el sentimiento de culpabilidad debido a la muerte de su madre en su parto. También la pérdida de sus hijos. ¿Es posible que Mary Shelley reencarnara su culpa en una criatura para justificar la desgracia de tan terribles pérdidas?

Es por esto y no por otra cosa por la que me sentí terriblemente conmovida por este personaje. Es tan fácil ponerse en su lugar y llegar a comprender la sensibilidad que tiene hacia los detalles de un mundo que acaba de abrir sus puertas a un elemento hostil. Un elemento que debe luchar contra prejuicios. Un elemento que, a pesar de sus intentos de supervivencia, se verá obligado a vagar errante por la tierra con la inmensa carga de ser un defecto de su creador.


lunes, 10 de junio de 2013

Literatura alemana para Dummies

A comienzos del XII, la literatura deja de estar en manos eclesiásticas para empezar a abrirse al mundo cual folclórica debutante.Los monjes/clérigos siguen dándole al fandango de la escritura pero no sólo textos religiosos.Empiezan a escribir textos basados en la propia historia del país y se inspiran en textos franceses y orientales pero adaptados en forma.Ya no se pretende agradar a Dios sino también a todo el world, con emoción y tesión cual concursante de GH en un test de inteligencia.La primera obra (Kaiserchronik) trata de la biografía de emperadores romanos pero centrados en la historia divina.Los (posibles) autores de la obra claman el derecho de los emperadores alemanes sobre la herencia romana, que hay que preservar.Empiezan a admirar a gentuza como Alejandro Magno (Alexanderlied) como figura representante del Memento Mori.Otros reescriben la historia de Roland (Rolandslied) y de cómo se va a apalizar gente pagana bajo las órdenes de Carlomagno.Carlomagno es descrito como si un modelo de Hugo Boss se tratase: alegre, buenorro, cabeza política y religiosa de su estado.


Como el papel de caballero comienza a tener fuelle, se empiezan a escribir epopeyas, siendo dos las más importantes; König Rother, recoge los acontecimientos del rey Rother, que era antepasado de Carlomagno (se ve que en este período, era el niño de los ojos de todo escritor) y Herzog Ernst que incluye aventuras de Simbad (¿ese no era un león?) el marino, ya que el público está hasta las partes nobles (o populares, dependiendo de tu situación social) y claman aventuras y sangre. Sobre todo sangre, fueron los primeros amantes del gore conocidos.
Los monjes dejan de tocar la huevada y chupar cámara y la literatura pasa a las manos (espero que limpias) de caballeros y nobles, a veces reyes (de bastos, copas, espadas u oro, dependiendo). A esta gente se la sudaba un poco más la religiosidad y querían que se habláse de sus mendas lerendas, así que la literatura se dirige a sus propios estamentos sociales (roñosos). Describen el mundo como un lugar bello, idealizado y ennoblezido donde sólo hay cabida para damas y caballeros, pero es normal cuando puedes reposar el culo en tu trono de oro y gemas preciosas. En este periodo tope tocho surge el famoso Nibelungslied. En el se retrata la canción de Brunilda (la que sale en Django) y la leyenda de Sigfrido, un gañán que quiere el tesoro de los Nibelungos. La epopeya cambia rápidamente y acaba con un mar de luz, fuego, destrucción.  Se ve que esta obra moló cantidubi a los medievales a pesar de que Sigfrido es más palurdo que un bailar solo en la verbena de tu pueblo, el resto de personajes rompen con los ideales caballerescos y la antigua tradición germana. Esto inspiera el Kudrunlied, que relata el secuestro de una pava y como se meten de ostias por su puta culpa. Las virtudes del caballero se demuestran luchando y en torneos que es gerundio, para demostrar su habilidad y fuerza y ciclarse con una lanza bajo el brazo. Las habilidades que debía poseer todo caballero eran: dominio de sí mismo (no masturbarse en sitios públicos), la capacidad de sacar lo mejor de las peores situaciones (ej: disfunción erectil), el ánimo alegre (el vino), el honor, la fidelidad (já) y la bondad (já x2). Al contrario que los caballeros franceses (que eran un poco gays), los alemanes se modernizaron e introdujeron una gran variedad de temas en la literatura, introduciendo una mayor intensidad de las pasiones, mayor seriedad, mayor número de motivos ideales (divino de la muerte), finalidad didáctica, subjetividad, etc.
La epopeya cortesano-caballeresca se introdujo gracias a Heinrich von Veldeke (Badulaque para los amigos) y también introdujo la forma estrófica. Tradujo la versión francesa de Eneas y se representa a los héroes con las típicas características del caballero medieval, pero a diferencia del francés, el amor y la cursilería cobra matices y significados nuevos.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Wenn ich Reich wäre...



En una de esas redacciones tan famosas por crear crisis de identidad entre los estudiantes, se me ha pedido que eche a volar mi imaginación y deleitar así al profesor con unas monótonas líneas sobre qué haría si fuese rica.  No es algo que no me haya planteado nunca, pero sinceramente no me entusiasma la idea de limpiarme el culo con billetes de 500 euros. Haciendo un esfuerzo, pues, y tratando de ser sincera como prueba de un auto-psicoánalisis, desearía hacer lo siguiente con esos papelitos que poseen nuestra alma:

1:- Pagarle la hipoteca a mis padres y asegurarles la jubilación.
Esto es lo inmediato que se me ocurre al pensar en, por un evento fortuito, almacenar dinero hasta morirme de asco. Y es que, sería muy pretencioso por mi parte empezar gastando para mí misma cuando ellos me han dado lo mejor (que no se puede pagar con dinero.)
2:- Viajar como si no existieran fronteras.
Bastante poco original de mi parte, pero siempre he tenido una idea bohemia de no tener destino ni anclaje en este planeta llamado mundo.

3:- Comprarme una casita pequeña de estilo victoriano, con una gran biblioteca y un jardincito japonés en la parte trasera.
Este es el primero de dos, de los únicos caprichos materiales que se me ocurren. Siempre he tenido fetichismo por las casas victorianas, la biblioteca es por supuesto imprescindible y el jardín es tan sólo una pincelada al capricho que me otorga el dinero.
4:- Aprender idiomas.
Consecuencia tal vez de viajar o tal vez no, pero aprecio demasiado las letras como para no abarcar a todos los posibles en un inmenso currículo de amor a la literatura y los idiomas.
5:- Una gran colección de guitarras eléctricas y otros instrumentos musicales (piano, violín y saxofón) y por supuesto, aprender a tocarlos.
Y aquí el segundo capricho "material" aunque más vinculado a la curiosidad musical, a sueños frustrados (tuve que dejar las clases de saxofón cuando era niña) o por mi inmensa avaricia de conocimientos varios, a veces tan sólo limitados por nuestro colega el dinero.
6:- Subvencionar investigaciones científicas y editoriales y galerías de arte para autores independientes.
Una manera de sanear el panorama decadente en estos tiempos de crisis, no sólo económica, sino también artística e intelectual.
7:- Crear escuelas en lugares subdesarrollados y colaborar (no sólo monetariamente) en organizaciones contra la pobreza.
La acción altruista de la lista, porque nunca sabes cuando vas a vivir debajo de un puente.

Tras esta retahíla de palabras que probablemente encajen dentro de los estereotipos de estos ejercicios prácticos, también habría que reflexionar sobre los problemas que conlleva ser rico. Y aunque, no se me ocurran muchos, los que hay, me parecen lo suficientemente graves como para no querer estar en uno de esos odiosos ránkings de las personas más asquerosamente ricas del planeta. El primero es, por supuesto, que el dinero cambia a las personas. No sólo al propietario de dicha fortuna, sino también de los que andan pululando a su alrededor. La incertidumbre de si aquellos que se te acercan te quieren por ti mismo y no por tu dinero. Sinceramente, querido lector, me parece una estupidez y culpo directamente al ocioso ricachón. Y es que, a nadie se nos enseña a ser ricos ni pobres, y todos esos cursos de administración del dinero y libros de autoayuda son una burda pantomima para enriquecerse a costa de los pobres ingratos. El problema del problemón consiste en que una persona rica tiende a aparentar esa riqueza, ya sea por su ostentosa vida o por retener a rubias conejitas oxigenadas en una mansión. Por lo tanto, yo planteo: si tu nos vendes una imagen de millonario vividor, ¿cómo pretendes que alguien te quiera por tu "personalidad? Tú mismo eres culpable de tu propio márketing y si fuera tú, me despediría del puesto de publicista. Pero volviendo al tema central, el segundo problema es el terrible aburrimiento de alguien que tiene el mundo a su adquisición. Cuando puedes comprarlo todo, hasta una isla con la que frotar tu billonario culo, el hecho de hacerlo se convierte en un acto nihilista. De aquí se desarrollan las profundas taras y extravagancias de algunos famosos, como coleccionar pelo de celebridades o zapatos de piel de animales extintos. Probablemente no volverán a sentir ese embriagador sentimiento al conseguir algo por lo que llevas mucho tiempo ahorrando.

Realmente, si miro atrás a esa lista y recapacito un poco, me doy cuenta de que el conocimiento y aquellos a los que quiero, son la riqueza más grande que podría poseer y es que, a fin de cuentas, yo no nací para ser rica (ni deseo serlo).


viernes, 3 de mayo de 2013

Filosofías de un ama de casa.

Por mi madre, ilustre señora. Ama de casa de día, filósofa a jornada completa e histérica en los descansos.

"Merendá es bueno pa' la piel"
" Ve menos que un piojo metío en lejía"
"Al que quiera saber, mentiras con él"
"Los quieren porque les dan jartángana"
" Sólo se te acercan locos porque das buenas vibraciones"
"-Mamá la oculista dice que tengo unos ojos bonitos *.*
-Eso sólo te lo ha dicho para venderte las gafas"
"Tu padre ya me deja liarla cuando salgo a la calle porque ya me conoce"
"Mira, no voy ni a contestarte. Paso de ti y de tu farmacia" (Mi madre al farmacéutico)
" -Mamá, no sé qué poner en mi redacción de inglés sobre la afasia
-Pues qué vas a poner... que es muy chungo tener eso"
" -Eres una orgullosa, nunca pides perdón
-Vale, mamá, perdóname
-Yo no necesito tu perdón " (Con aire digno)
"-Um... no me apetece hacer el tiramisú :/ ¡Podrías hacerlo tú! :D
-¿Quieres que lo haga?
-No, porque en mi cocina no entra nadie" (Aire digno 2)
" (A mi hermano) -¿Por qué te levantas tan temprano? ¡Son vacaciones!
(Dos horas después, a mí) -¿Por qué te levantas tan tarde? ¡Haz algo productivo en vacaciones!"
"-Hay que ver, no me ayudáis en ná
-¿Quieres que te ayude?
-Yo no necesito tu ayuda, me basto yo solita"
" Hay hormigas :/ Nadie las invita pero ellas se invitan solas"
" -Mamá, nos hiciste defectuosos D:
-¿Qué dices? si puse toda la carne en el asador..."
" Roque es nombre de sordo"
"Jodida vieja mal follada" (A la anciana del mercadona que por poco la atropella con el carro)
" -Ayer vi a una antigua compañera de instituto tuyo. Menuda machorra está hecha
-Mamá, yo también soy machorra
-Tú no eres machorra, eres desarreglada"

(Viendo pasión de gavilanes)
"-Uy, qué bueno está ese
-¡Mamá, eres una mujer casada!
-Si tu padre está muy bien... pero ese más (esta parte dicha en bajito y corriendo)"


En construcción permanente. Deleitémonos con la sabiduría popular de una mujer que, a golpe de mocho, se hará un hueco en la filosofía moderna post-kantiana.



martes, 16 de abril de 2013

5 sutiles filosofías de vida que nadie parece aconsejar

En una época como esta que nos ha tocado vivir, muchas personas se frotan las manos en hacer leña del árbol caído. Si hay una desgracia, a los pocos meses sacan una película con la cual recordarle a las víctimas lo mal que lo pasaron y de paso sacarse un dinero a costa de ellas. Por no hablar de los patéticos consultorios de revista cuyas redactoras probablemente cumplan el estereotipo de cincuentona de rulos en el pelo y uñas lacadas, a la cual le importa un mierda que a tu marido no se le levante o que a tu sartén recién estrenada le haya salido un agujero enorme quedando inutilizable. Así que yo, aquí, una señorita de dudosa moral, me propongo dar mis cinco sutiles versiones de advertencias, des-consejos o filosofías que nunca te dan pero deberían darte:

1:- De todo lo que oigas créete sólo la mitad.
Y este consejo vale para todo, y no sólo para las noticias en diferentes medios, sino también para las personas. Nada que no hayan visto tus ojos merece tu atención, preocupación o incluso inquietud.

2:- Tu cuerpo es tuyo y te lo follas cuando quieres.
Lo que quiero decir con esta frase tan polémica es que hagas con tu cuerpo lo que quieras, cuando quieras y como quieras. Que nadie te diga como peinarte el pelo, si tienes que maquillarte o no o si vestir de tal manera es un tanto inapropiado. Porque queridos, nadie va a vivir dentro de tu cuerpo tanto como tú mismo, así que haz de tu casa un lugar habitable siempre desde tu perspectiva.

3:- Ninguna relación personal funciona sin reciprocidad.
Es decir, que si das mucho y te dan muy poco, es una mierda y viceversa lo mismo. ¡Eso sí! Los problemas entre dos personas SIEMPRE son culpa de ambas, así que nadie puede tirar de la cuerda demasiado si no quiere llevar a su compañero al barro.

4:- No poner el parche antes de que salga la herida.
Si no está roto, no necesita arreglo. La ambición de "mejorar" cualquier cosa es un objetivo aceptable a menos que no sepas como hacerlo. Entonces, mantente lejos de los plastidecor. O deja de ver Art Attack, ambas cosas están bien.

5:- El arrepentimiento es el sentimiento más falso de todos.
Nadie se arrepiente por sí mismo. Todo arrepentimiento conlleva una presión social o moral, ergo, nunca nos arrepentimos por nuestra propia voluntad.


Y hasta aquí me despido. Feliz lectura.